Este día fue la primera visita al asilo de abuelitas. Fue una grata experiencia que sinceramente nuna había tenido en mi vida. Entramos al asilo donde las abuelitas estaban sentadas en sillones descansando. El equipo al que le tocaba traer la actividad trajo un globo con el cual al principio jugamos a pasar el globo y que no caiga. Después jugamos papa caliente donde los castigos variaron tras el progreso del juego. A mi punto de vista, las abuelitas se les notaba que se estaban divirtiendo. Unas cantaron, mientras que otras contaban algunos aspectos de su vida. Después de un tiempo jugando, llego un señor Cristiano a contarnos una historia de José el Soñador, que de manera muy resumida trata de José quien sufrió mucho en su vida injustamente y al final fue gobernador de una tierra.
En conclusión, el primer día fue interesante. Quiero ver cómo se desarrollan las siguientes visitas.